Esta semana fue de sorpresas y noticias de nuevas versiones de sistemas operativos, así que a empezar con el más obvio y sonado:
Windows 8:
Arranca con el cambio más drástico en la historia de este sistema operativo: La desaparición del clásico botón de inicio. Y como es lógico se anuncia como una revolución de la tecnología informática. Si bien el comentario es más cuestión de mercadotecnia, no está fuera de toda proporción. En resumen, el menú de inicio fue sustituido por una "pantalla de inicio" donde podemos encontrar toda serie de widgets para ver noticias, revisar el correo y hasta encontrar toda una serie de centro multimedia. Hasta aquí todo pinta bonito pero detrás de todo eso hay ciertas desventajas que ameritan un post completo, así que posteriormente lo analizaré a fondo. Por lo pronto diré que pareciera que Microsoft ha enfocado su diseño en usabilidad para tablets y dispositivos móbiles, y es que hay una buena razón que expondré más adelante.

